Los ejemplos de primeros auxilios psicológicos muestran cómo se aplican los PAP en situaciones reales.
Estos ejemplos utilizan apoyo práctico, escucha tranquila y conexión para buscar más ayuda cuando se necesita.
Temas de los ejemplos:
- Ejemplo de Observar, Escuchar, Conectar
- Ejemplo: En casa
- Ejemplo: En el colegio
- Ejemplo: En el trabajo
- Ejemplo: Tras accidentes o emergencias
- Buena comunicación
- Qué no son los PAP
- Cómo son los PAP eficaces
Los 3 Pasos
Los ejemplos siguientes siguen los 3 pasos de los primeros auxilios psicológicos: Observar, Escuchar y Conectar.
- Observar: Comprueba si la persona está a salvo y qué necesita de inmediato.
- Escuchar: Mantén la calma y deja que hable sin juzgarla.
- Conectar: Ponla en contacto con familiares, amigos, servicios o ayuda práctica.
Más información sobre los pasos de los primeros auxilios psicológicos.
Primeros Auxilios Psicológicos Ejemplos
Aunque la formación suele utilizar desastres, desplazamientos y accidentes como ejemplos, los mismos pasos se aplican en la vida cotidiana siempre que alguien esté angustiado.
En casa
Un familiar llora, siente pánico, está de duelo o se siente desbordado. Prepárate comprobando la privacidad y la seguridad, y a continuación:
- Observa las necesidades urgentes.
Comprueba si hay lesiones, agotamiento, hambre, sed, medicación pendiente o personas vulnerables, como un niño o un familiar mayor, atrapados en la angustia. Pasa a una habitación más tranquila y segura si una cocina concurrida, el pasillo o un espacio compartido están empeorando la situación. - Escucha sin presionar.
Siéntate cerca, mantén un tono suave y tranquilo, y deja que el silencio sea aceptable. Evita «cálmate» o «al menos…». Prueba con «estoy aquí contigo» o «¿qué necesitas ahora mismo?» y deja que marque el ritmo. - Conecta con el descanso, las personas y la ayuda.
Ofrece descanso, agua, comida, calor o medicación, y ponla en contacto con una pareja, un familiar, un amigo, un contacto de fe o el médico de cabecera. Llama a los servicios de emergencia o a una línea de crisis si menciona autolesiones, no puede cuidarse a sí misma o a un niño, o parece inseguro dejarla sola.
En el colegio
Un alumno está angustiado por acoso, una pérdida, un conflicto, pánico o un incidente aterrador. Prepárate involucrando al personal de protección o del centro escolar cuando sea adecuado, y a continuación:
- Observa la seguridad y el riesgo.
Comprueba si hay lesiones físicas, amenaza o acoso continuo, autolesiones, o un niño que esté paralizado, en silencio o incapaz de seguir instrucciones sencillas. Llévalo a un lugar privado y tranquilo, lejos de la multitud, del aula o de quien esté causando la angustia. - Escucha con calma.
Ponte a su altura visual, usa frases cortas y sencillas, y no presiones para conocer toda la historia. Reconoce sus sentimientos («eso suena realmente aterrador») sin juzgar la reacción, y observa lo que ocurre tanto como lo que se dice. - Conecta con las personas adecuadas.
Ponlo en contacto con un cuidador conocido, el responsable de protección, el médico o el orientador del centro, y anota lo que se comentó. Escala a servicios sociales, servicios de salud mental infantil o servicios de emergencia si existe riesgo de daño, abuso o una preocupación de protección que no puede esperar.
En el trabajo
Un compañero está desbordado, en estado de shock, de duelo o con dificultades tras un incidente. Prepárate comprobando la privacidad y las opciones de apoyo del lugar de trabajo, y a continuación:
- Observa el riesgo inmediato.
Comprueba si hay lesiones físicas, pánico, manejo inseguro de equipos o autolesiones. Sácala de la oficina abierta, la planta de producción o del cliente que tiene delante, y llévala a una sala privada donde no esté expuesta. - Escucha sin juzgar.
Deja la agenda, deja de escribir y presta toda tu atención. No le des un sermón sobre la resiliencia, el rendimiento o lo que «debería» haber hecho. Pregunta qué necesita ahora mismo y respeta sus decisiones sobre quién es informado y en qué medida. - Conecta con la ayuda del lugar de trabajo.
Ponla en contacto con su responsable directo (con su consentimiento cuando sea posible), recursos humanos, salud laboral, un PAE o un compañero de confianza que pueda acompañarla. Llama a los servicios de emergencia en caso de eventos médicos o riesgo inminente, y ayuda con cuestiones prácticas como un taxi a casa, cobertura del turno o un lugar tranquilo para esperar.
Tras accidentes o emergencias
La seguridad es la primera prioridad.
- Observa quién necesita ayuda.
Comprueba que la zona es segura. Vigila el tráfico, el fuego, los gases, la electricidad y las estructuras inestables antes de acercarte. Identifica a los niños separados de sus cuidadores, a los heridos o en estado de shock, y a las personas que están paralizadas, desorientadas o se adentran en mayor peligro. - Escucha con calma y brevedad.
Preséntate, explica quién eres y mantén una distancia respetuosa hasta que te inviten a acercarte. Usa una voz tranquila y pausada, haz preguntas cortas («¿estás herido?», «¿hay alguien contigo?»), y no presiones para conocer lo que ocurrió; eso es para los servicios de emergencia, no para ti. - Conecta con la ayuda y las personas.
Usa los servicios de emergencia, información precisa de fuentes oficiales, y llamadas o mensajes a los seres queridos. Ayuda con un paso práctico concreto a la vez, como una manta, un lugar donde sentarse, un punto de encuentro o transporte a casa, en lugar de una larga lista de consejos que no puede procesar ahora mismo.
Buena comunicación en los Primeros Auxilios Psicológicos
La buena comunicación es una de las partes más importantes de los primeros auxilios psicológicos. En una crisis, cómo hablas importa tanto como lo que dices.
Sí
- Sé tranquilo y paciente
- Escucha más de lo que hablas
- Usa un lenguaje sencillo
- Sé honesto sobre lo que sabes y lo que no sabes
- Respeta la privacidad
- Reconoce el malestar y la pérdida
- Respeta la cultura, la edad, el género y los límites personales
- Observa los puntos fuertes de la persona y lo que ya está haciendo para afrontar la situación
No
- No presiones a alguien para que cuente su historia
- No la interrumpas ni la apresures
- No juzgues sus sentimientos ni sus acciones
- No hagas falsas promesas
- No des falsas seguridades
- No uses lenguaje técnico
- No hables de tus propios problemas
- No compartas la historia de otra persona
- No te apropies de las decisiones que ella puede tomar por sí misma
Qué no son los Primeros Auxilios Psicológicos
- No son terapia
- No son asesoramiento psicológico
- No son diagnóstico
- No son debriefing psicológico
- No consisten en pedir a alguien que analice lo que ocurrió
- No consisten en obligar a alguien a hablar de sus sentimientos
- No consisten en dar consejos para los que no se está cualificado
- No sustituyen a los servicios de emergencia, médicos o de salud mental
Cómo son los PAP eficaces en los Primeros Auxilios Psicológicos
Los buenos primeros auxilios psicológicos son tranquilos, prácticos, respetuosos y centrados en las necesidades inmediatas.
- Apoyan la seguridad
- Reducen la presión
- Evitan forzar a las personas a hablar
- Ayudan a las personas a sentirse menos solas
- Conectan a las personas con más ayuda cuando la necesitan
Revisa los 3 pasos de los primeros auxilios psicológicos.
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